domingo, 22 de marzo de 2015

Rosquillas


En las fechas en las que estamos no podía faltar un dulce típico de Semana Santa. Si el año pasado publicamos unas torrijas, este año, para seguir con los dulces tradicionales españoles nos decidimos por unas rosquillas de anís. Una receta que ha ido pasando en las familias de generación en generación y que en casi todos los casos tiene la misma base al añadirle anís y ralladura de naranja o limón. 


En mi tierra manchega se hacen así, sin añadirle nada más, pero en mi tierra de adopción canaria se le suele añadir matalauva... serán los siguientes que haga (a ver si consigo hacerlos tan ricos como los de una famosa pastelería de aquí que son de los pocos que conozco que se parecen a los caseros). Y es que, los dulces tradicionales, normalmente están muchísimo más buenos hechos en casa y es difícil encontrar una pastelería que los saque con ese toque "rústico" y natural que es lo mejor de los dulces caseros.


Estas rosquillas tradicionales tienen otra cosa muy buena y es que, en su elaboración suele participar toda la familia y, sobre todo los niños... así que es una buena forma de pasar estas tardes lluviosas que estamos teniendo. Casi todas las rosquillas que veis en las fotos han sido hechas por mis hijas (sólo amasar y darle forma que lo de freír todavía no es buena idea...)


Las cantidades que os doy para hacer estas rosquillas de anís son grandes porque yo siempre hago muchas ya que aguantan varios días (y si se ponen duras las mojamos en leche), pero se pueden reducir a la mitad. También son cantidades orientativas porque yo voy viendo la cantidad de harina que se necesita "a ojo", pero la receta que yo tengo apuntada de siempre habla de estas cantidades.


Rosquillas de anís.








- 750 gr de harina.
- 1 sobre de levadura Royal.
- La ralladura de una naranja.
- La ralladura de un limón.
- 275 gr de azúcar.
- 90-100 ml de anís.
- 3 huevos medianos.
- 100 ml de aceite de oliva.

- Aceite de girasol o de oliva suave para freír.
- Azúcar para rebozar.

Tamizamos la harina con la levadura.
Batimos los huevos, el aceite, el anís y el azúcar hasta que espumen. Añadimos la harina y vamos amasando hasta que obtengamos una masa que no sea pegajosa y sea fácil de trabajar. Vamos cogiendo porciones de la masa y las vamos  estirando en cordones del grosor deseado, las vamos cortando y formando las rosquillas, presionando los extremos entre sí para que no se abran al freír. Una vez formadas todas las rosquillas, las freímos en abundante aceite caliente, no debemos pasarnos con la temperatura del aceite porque se quemarían por fuera y no estarían hechas por dentro (si es de girasol que no pase los 115º). Cuando estén fritas las vamos sacando a un plato con papel absorvente e, inmediatamente y, sin dejar que se enfríen, las rebozamos en azúcar.

domingo, 15 de marzo de 2015

Piña colada naked cake


Esta tarta ha sido uno de esos experimentos que hacemos modificando recetas y que son un éxito total, cosa que no siempre ocurre al modificar recetas de repostería, pero en este caso ha merecido la pena. Quería hacer una tarta de piña, pero que no fuese la típica mousse que ya he hecho mil veces, ni el bizcocho de piña y caramelo invertido. Quería hacer algo rápido, rico y visualmente atractivo para llevar el día de mi cumpleaños al trabajo, con dos requisitos: El primero que no llevase chocolate porque quería algo más refrescante y, el segundo, que no contuviese gluten, porque tengo compañeros celíacos. Y me acordé de esta tarta que había visto hace bastante tiempo pero con modificaciones que creo que iban a darle un mayor sabor a piña que era lo que buscaba. El resultado ha sido una de las tartas más refrescantes y ricas que hemos probado en casa. Os contaré si mis compañeros piensan lo mismo cuando la lleve.













Piña colada naked cake







- 1 taza de nueces pecanas (o normales).
- 2 tazas de harina Schar Mix Dolce (harina sin gluten pero se puede hacer con harina normal)
- 2 tazas de azúcar.
- 1 lata grande de piña en su jugo (reservar el jugo)
- 2 huevos XL.
- 1 cucharada de bicarbonato.

Precalentamos el horno a 160º.
Picamos las nueces y la piña hasta conseguir una especie de puré.Tamizamos la harina con el bicarbonato. Batimos bien los huevos con el azúcar, añadimos la mezcla de nueces y piña y mezclamos bien. Incorporamos la harina y mezclamos. Engrasamos tres moldes de 15 cm, dividimos la mezcla en los tres moldes y horneamos 30-35 minutos. 

Para la cobertura:

- 500 ml de nata para montar.
- 200 de queso crema.
- 100 gr de azúcar glass.
- 2 cucharadas de pasta de piña colada.

Montamos la nata con el queso y el azúcar. Cuando esté casi montada, añadimos las cucharadas de piña colada.

Montaje:

Ponemos un bizcocho, lo calamos con el jugo reservado de la piña y cubrimos con la cantidad de nata que queramos...así sucesivamente, hasta el final.

Nota: Si lo hacemos en moldes de 15 nos sobrará bastante masa, ésta receta es para 3 moldes de 18, pero yo quería hacer dos tartas de tamaño pequeño. La pasta de piña colada es de Home Chef y ya se encuentran hasta en supermercados.

Fuente: La receta del bizcocho es de Megasilvita con adaptaciones.


domingo, 8 de marzo de 2015

Peanut Butter Kiss Cookies


Este mes, la propuesta del reto "Qué rico, mamá", me ha tocado hacerla a mí. Propuse algo muy sencillo y que se puede hacer de muchas formas distintas: Galletas. ¿Por qué fue esta mi elección? Porque no hay nada más divertido de en una cocina con niños que hacer unas galletas. Para ellos es como jugar con plastilina y disfrutan mucho haciéndolas y comiéndose el resultado. De hecho, muchas de las galletas que se ven en las fotos están hechas por mis dos hijas mayores. 
Como en El Pastelito Valiente, estamos realizando un viaje alrededor de la repostería de diferentes países, esta vez, con esta propuesta nos vamos a tierras americanas para hacer,y disfrutar, de unas Peanut Butter Kiss Cookies. Y es que no hay nada tan americano como la mantequilla de cacahuete.



Los que seguís el blog, sabéis que no suelo hacer publicidad de ninguna tienda aquí, pero los que son de Tenerife me entenderán perfectamente. Hasta hace relativamente poco encontrar aquí productos que, cualquier persona que le guste la repostería, necesita para hacer muchas de las recetas que podéis ver aquí, era casi imposible, de modo que teníamos que encargar casi todo en tiendas online, con el sobrecoste que esto tiene para los que vivimos en Canarias. Desde hace tres años tenemos la suerte de tener La Laguna "Tea and Baking", que ha cubierto ese hueco tan necesario, además de estar llevada por unas personas muy agradables. No hace falta que os diga que, tanto los besitos de Hersheys como la mantequilla de cacahuete crujiente los compré allí. Así que, los que vivís por aquí, ya sabéis dónde tenéis una visita obligada.




Peanut Butter Kiss Cookies







- 1 taza y media de harina
- 3/4 de cucharadita de bicarbonato sódico
- 1/2 cucharadita de sal
- 1/2 taza de mantequilla blandita
- 1 taza de mantequilla de cacahuete crujiente (o normal)
- 1 taza de azúcar
- 1 huevo mediano.
- 1 cucharaditas de esencia de vainilla
- 1 bolsita de Kisses de Hershey's 

- Azúcar blanquilla para rebozar.

Precalentamos el horno a 175º.


En un bol mezclamos la harina, el bicarbonato y la sal, y reservamos. Batimos la mantequilla junto con la mantequilla de cacahuete, añadimos el azúcar y seguimos batiendo hasta que obtener una mezcla cremosa. Incorporamos el huevo y la vainilla y volvemos a batir. A continuación, añadimos la mezcla de harina y  batimos hasta que se hayan integrado bien todos los ingredientes. Vamos haciendo bolitas con la masa, las rebozamos en azúcar y las ponemos en una bandeja de horno cubierta con papel para hornear. Horneamos las bolitas durante 10-12 minutos. Pasado el tiempo, las sacamos del horno y, sin que se enfríen, les ponemos encima el besito o bombón de chocolate aplastándolas un poco y dejamos que se enfríen.

domingo, 1 de marzo de 2015

Tarta normanda de peras



Esta semana, seguimos nuestro viaje por la repostería internacional. Habiendo probado ya dulces italianos e ingleses, le toca el turno a la mejor pastelería del mundo, a la más refinada y exquisita: La repostería francesa. Decidir qué dulce hacer de todos los  que existen en Francia es una misión imposible, de hecho ya he publicado macarons, croissants, galletas francesas, galette de rois..., y no me canso de probar y hacer todos los que puedo. De todos los que he hecho o probado no sé con cuál me quedaría porque de la repostería francesa me gusta todo,  los ingredientes,  la precisión milimétrica de unos macarons, unos buenos croissants de mantequilla... Pero no se pueden hacer todos a la vez, así que esta vez decidí hacer una Tarta Normanda de peras.


La tarta normanda es muy fácil de hacer. Lo ideal es que hagamos la masa sablé nosotros para que tenga un buen sabor a mantequilla, pero se puede comprar masa quebrada y hacerlo con ella, el resultado no es exactamente el mismo pero se le parece bastante.




Tarta normanda de pera






- 1 base de masa sablé parcialmente horneada (receta aquí, sólo hay que añadir además tres cucharadas de azúcar).
- 1/4 de taza de azucar moreno.
- 1/4 de taza de azúcar blanquilla.
- 1/4 de taza de brandy.
- 4 peras cortadas.
- 2/3 de azúcar.
- 1/4 taza harina tamizada.
- 1/2 taza de nata para montar.
- 1 huevo.
- Azúcar glas.

Pelamos y cortamos las peras por la mitad. Las laminamos sin llegar al final para no partirlas. Las ponemos en una fuente. Mezclamos el cuarto de taza de azúcar moreno, blanquilla y brandy y lo vertemos sobre las peras, dejándolas macerar media hora. Mientras, precalentamos el hornos a 180º. Extendemos nuestra masa y la horneamos unos minutos. Sacamos la masa y colocamos las peras. Batimos la harina, el azúcar, la nata y el huevo y lo echamos por encima de las peras. Horneamos 10 minutos a 180º, abrimos el horno y espolvoreamos la tarta con azúcar glas. Terminamos de hornear durante 20 minutos.