lunes, 26 de septiembre de 2011

MILHOJAS DE TOMATE Y QUESO MARINADO



Después de tanta entrada dulce, pensé que mi próxima entrada debía ser algo salado, pero este fin de semana he estado con un resfriado de cuidado... de estos que si hubiese podido me habría quedado en la cama todo el día, pero claro, con niñas pequeñas esto es impensable y más, si ellas también están malas. Aunque, la verdad, no sé cómo lo hacen... Se pone mala mi hija mayor, le pongo dos o tres veces Apiretal y como nueva, corriendo, gritando (lo peor para mi dolor de cabeza constante durante todo el fin de semana)... y como si no tuviese nada. Me pega el resfriado y yo, a pesar de inflarme a Paracetamol de un gramo, antiestamínicos y un sinfín de medicinas más sigo estando para el arrastre, con un dolor de cabeza que me muero y, sin ganas de verme, pero bueno.
Y, como siempre, me voy por las ramas y yo lo que os quería decir es que este fin de semana no tenía muchas ganas de cocinar y llevaba tiempo queriendo hacer esta receta porque hacía ya varias semanas que había puesto a marinar un queso feta.
La receta original es de la revista Mía Cocina pero, como siempre, "customizada" a mi manera de tal forma que casi no tiene nada que ver con el original, que también tiene que estar buenísima.



INGREDIENTES:

- Queso feta marinado.
- Tomate.
- Lechuga.
- Escalonias.
- Alcaparras.
- Cebollino.

Queso feta marinado:
Cortamos en daditos el queso feta y lo reservamos.
Ponemos en el mortero 3 o 4 (depende del tamaño) tomates secos, una callena, unos granos de pimienta rosa, un poquito de sal maldon y lo machacamos todo. Ponemos la mezcla en un bol y le añadimos romero y aceite de oliva virgen extra (AOVE). Añadimos el queso y lo mezclamos todo bien. Lo metemos en un bote y lo dejamos marinando un mínimo de 48 horas (cuánto más tiempo pase, mejor).

Milhojas:

Escaldamos los tomates durante un par de minutos en agua hirviendo y los pelamos. Les quitamos las semillas y los cortamos en cuadraditos pequeños. Pochamos las escalonias con un poquito de aceite y, cuando estén le añadimos el tomate troceado y lo tenemos haciéndose más o menos diez minutos (hasta que pierda el agua).

En vasos anchos ponemos un poco de lechuga cortada finita, encima le echamos una capa de tomate con escalonias, seguimos con una capa de queso feta marinado, otra capa de tomate y acabamos con un poco de mayonesa con cebollino picado. Finalmente regamos con el aceite con el que hemos marinado el queso.

Rico y sano, además, el queso marinado así está rico sólo con un poquito de pan y ya está.

Para finalizar esta entrada quiero agradecer a Afri y Loli del blog Mi Alacena, el haber mencionado mi blog en su última entrada y, por supuesto, recomendaros a todos (si no lo conocéis ya) que os paséis por su rinconcito porque es un blog estupendo del que hay que hacer muchas cosas...entre otras un pastel de chocolate sin horno que tiene una pinta que te mueres o un pollo con leche de coco que tengo en favoritos que para qué deciros. Un beso a las dos.

Y también me gustaría haceros partícipes a todos del concurso organizado por Miss Cupcake del Blog La Crème de la Crème para que, además de participar si os apetece, lo visitéis para que veáis los cupcakes y todas las maravillas que hace. 


jueves, 22 de septiembre de 2011

SNICKERDOODLES DE CHOCOLATE



Llevo un tiempo pensando en hacer Snickerdoodles, los había visto mil veces en libros de repostería inglesa... pero hasta ahora nunca la había hecho y es que ¿no os pasa a vosotros que, a veces, las cosas suceden de manera que parecen encaminadas a que hagas algo? Pues con esta receta a mí me ha pasado algo así. Os cuento la secuencia de hechos:

Hecho 1: La semana pasada una compañera de trabajo me dio, por fin, la receta de los Snickerdoodles que había traído una vez, hace ya mucho tiempo, y que le llevaba pidiendo desde entonces.
Hecho 2: Ayer por la mañana fui al mercado a comprar algo de fruta y, como siempre, para ver hel puesto de las especias. No hay ningún puesto en el mercado que me guste más que el de las especias, hay veces que sólo voy al mercado para ver qué han traído nuevo o sólo para olerlo, me quedaría horas y horas oliendo el comino, el cardamomo, el tomillo... pero sobre todo, lo que me gusta oler es la canela que huele a metros de distancia. La canela me trae recuerdos al arroz con leche de mi madre,  a los "cinnamon rolls" que tanto me gustan... pero sobre todo, me recuerda el olor de la repostería casera, de los bizcochos hechos en casa, del invierno de la Península..., así que ayer por la mañana, dando un paseo por el mercado, me fui directa al puesto de las especias y ¿qué estaban colocando? Canela en rama. Así que compré un buen puñado y, de paso, 150 gr de canela en polvo.
Hecho 3: Por la noche me meto en el ordenador y, ojeando la última revista de Whole Kitchen veo esta receta. Así que, pensé que esto no era casualidad (¿qué hubieráis pensado vosotros?)y copié la receta de Whole Kitchen (por variar un poco la de mi compañera que los había traído una vez al trabajo) y me puse manos a la obra.



Los Snikerdoodles (aunque muchas ya o sabréis)  son unas "galletas", aunque yo las llamaría más bien bizcochitos hechos con cremor tártaro y bicarbonato y rebozados en azúcar y canela (lo que hace que ,cuando los horneas, el olor se extiende por toda la casa). Intentando buscar el origen de estas "galletas" lo pimero que me encuentro en la red es que Bea ya lo había hecho (de verdad que el blog de Bea es de lo mejor que hay en la red, así que lo vuelvo a recomendar),  os dejo el link por si queréis profundizar más en el tema y para no repetir algo que ella explica tan bien.

INGREDIENTES:

120 gr de harina de repostería
25 gr de cacao
1 cucharita de cremor tártaro
1/2 cucharita de bicarbonato
Una pizca de sal
115 gr de mantequilla a temperatura ambiente
110 gr de azúcar
2 huevos
Pasta de vainilla
Azúcar y canela para rebozar

Precalentamos el horno a 180º.
Batimos la mantequilla con el azúcar hasta que quede una mezcla suave y esponjosa. Vamos añadiendo los huevos uno a uno.
Mezclamos y tamizamos la harina con el cacaco, el cremor tártaro, el bicarbonato y la sal y se va añadiendo poco a poco a la mezcla anterior hasta que quede una mezcla compacta.
Se van haciendo bolas  y rebozándolas sobre una mezcla de azúcar y canela. Se ponen en una bandeja de horno forrada con papel de hornear (o sobre un silpat) y se tienen unos 8 minutos a 180º. Yo las dejé abizcochadas (porque me gustan más), pero se pueden dejar únos minutos más y dejarlas más crujientes, tipo galleta.



Sin duda, es una de las "recetas dulces" que he hecho que más me ha gustado y que pienso repetir para comer nosotros, para llevar al trabajo o para regalar.


sábado, 17 de septiembre de 2011

VASITOS DE BROWNIE CON MOUSSE DE CHOCOLATE Y NARANJAS CARAMELIZADAS.



Y como lo prometido es deuda os pongo la receta que hice con la mermelada de naranja. Es verdad que hice la mermelada porque tenía excedentes, pero también porque llevaba tiempo pensando hacer esta receta, que es el resultado de una mezcla de varias que he visto por ahí y  un poco de imaginación mía. Es una receta que lleva un poco de tiempo, pero el sabor es espectacular porque ¿a quién no le gusta la mezcla de naranja y chocolate? Yo creo que a todo el mundo le gusta porque el dulzor del chocolate se contrarresta con la "acidez" de la naranja y resulta un verdadero placer. Lá unica pena que tengo es que me tomé medio vasito y ya no he probado más por eso de "don  régimen ", aunque eso en casa no ha importado mucho.

PARA EL BROWNIE:

- 4 huevos.
- 100 gr de harina (normal no de repostería)
- 120 gr de azúcar.
- 25 gr de cacao en polvo.
- Un pellizo de sal.
- Nueces en trocitos.

Precalentar el horno a 180º.
Colocar las mariposas en el vaso. Anadir los huevos y el zúcar y programar 5 minutos en velocidad 3.
Tamizar mientras la harina con el cacao y la sal. Echar todo en el vaso y mezclar 10 segundos en velocidad 2 1/2. Añadir las nueces troceadas y mezclar con la espátula.
Volcar la preparación sobre una bandeja de horno forrada con papel de hornear engrasado e introducir en el horno durante 10 minutos a 180º.

Almibar de chocolate:
- 100 gr de azucar.
- 150 de agua.
- 25 gr de cacao.
Echar todos los ingredientes en el vaso y mezcar cinco minutos, 100º, velocidad 2.

Crema de Orange Curd (del libro "Repostería y Pastelería con Thermomix")
- 250 gr de azúcar glass (yo lo prefiero comprado aunque en el libro pone que se pulverice azúcar blanquilla)
- Piel de una naranja.
- 200 ml de zumo de anaranja.
- 120 gr de mantequilla.
- 4 huevos.
- 50 maizena (para que quede cremoso).

Se pulveriza la piel de naranja con el vaso bien seco y se le añade el resto de ingredientes. Se programa 20 minutos, 90º a velocidad 4. Cuando le quedan 2 minutos se añaden 5 cucharadas de mermelada de naranja amarga y se baja la velocidad a 1.Se reserva y se deja enfriar. 


Mousse de chocolate:
- 100 gr de azúcar.
- 300 gr de chocolate.
- 6 huevos.
- 200 ml de leche entera.
- 150  gr de mantequilla.
- Unas gotas de zumo de limón.
- Una pizca de sal.
Se vierten en el vaso la leche, las yemas, la mantequilla y el azúcar programando 5 minutos, 80º, velocidad 4. Se añade el chocolate triturado y esperamos un minuto para que se ablande, después trituramos 15 segundos a velocidad 6. Se echa en un recipiente y se deja ecfriar.
Lavamos el vaso y lo secamos bien. Colocamos las mariposas y echamos las claras con unas gotas de limón y una pizca de sal durante5 minutos a velocidad 3 1/2.
Mezclar las claras a punto de nieve con la crema de chocolate mediante movimientos envolventes para que no se bajen.

MONTAJE:
Cortamos en círculos el browniwe lo ponemos en el vasito y lo bañamos con el almíbar.
Echamos una capa de crema de Orange Curd. Encima le añadimos el mousse de chocolate y, para finalizar, añadimos unas naranjas caramelizadas (se ponen rodajitas de naranja en el horno, espolvoreamos azúcar por encima y se pone el grill. En las fotos parece que se quemó pero no, salió un caramelo con sabor a naraja muy rico).
Yo le añado normalmente al Orange Curd un poco de mermelada de naranja amarga (si tengo) porque le quita un poco de dulzor y queda con los trocitos de naranja, pero se puede hacer sin ella o añadiéndole simplemente piel de naranja en trocitos (siempre que bajemos la velocidad de la Thermomix para que no la triture demasiado). Y bueno, que esto es un pecado para cualquier réGimen pero ¡¡¡¡qué bien sienta!!!!

viernes, 16 de septiembre de 2011

MERMELADA DE NARANJA AMARGA

Tengo excedentes de naranjas en casa, no es época ni nada, pero tengo que comprar casi a diario porque a mi hija pequeña le gusta el zumo de naranja. Ya sé que es raro siendo un bebé, pero le gusta más que la leche... qué le vamos a hacer. Así que el otro día, pensando en que me quedaban muy pocas, compré un montón y después resultó que no me quedaban pocas sino muchas metidas en el frigorífico (cosa que yo nunca hago porque no le puedo dar el zumo frío sino del tiempo, pero a lo mejor se me está yendo la cabeza y lo hice, todo es posible)... así que han empezado a ponerse malas y claro, antes de que eso pasase, he tirado dos que no tenían solución y con el resto he hecho mermelada y un postre que pondré mañana porque aún tengo que hacerle fotos.
Yo no soy de mermeladas, de hecho, cuando las hago, las suelo regalar y quedarme con un bote para casa nada más... pero la de naranja amarga me la quedo casi toda porque nos gusta mucho en casa.
Os pongo los dos métodos de hacerla, tradicional y con Thermomix (yo desde que tengo la Thermomix la hago en ella porque sabe igual y es más rápido de hacer)

Con Thermomix:

- 750 gr de naranjas.
- 1 limón.
- 600 gr de azúcar.
Se lavan y se pelan las naranjas, dejándoles algo de blanco para que le den el sabor amargo (tampoco hace falta que sea mucho blanco porque amargaría demasiado). Quitamos las pepitas de los gajos si las hubiese. Se echa en el vaso, las naranjas, el limón y la piel de una de las naranjas y se programa 10 segundos, velocidad 7. A continuación echamos el azúcar y programamos 30 minutos, temperatura Varoma, velocidad 3. 
A nosotros nos gusta que quede con trocitos de fruta, así que yo termino aquí. Lo meto en un bote hasta arriba y le doy la vuelta hasta que se enfría para que haga el vacío y se conserve un poco más (también podemos ponerlo en una olla cubierta de agua y tenerlo durante 45 minutos hirviendo) porque sale más de un bote pequeño. Si no queremos que tenga trocitos de naranja, dejamos que se enfríe un poco dentro del vaso y trituramos en velocidad 7 unos segundos.
Método tradicional:

Se lavan y pelan las naranjas, dejando algo de blanco, y se quitan las pepitas que pudiese haber.Se corta en trocitos pequeños la piel de una naranja. Se pasa la pulpa un poco por la batidora. Echamos todo en un cazo y vamos removiendo de vez en cuando durante 30 minutos.
Añadimos el azúcar y el zumo de limón y vamos removiendo hasta que veamos que no está muy líquida, pero al menos durante 15 minutos.



Y simplemente deciros, que esta mermelada es parte fundamental de mi próxima entrada... ummmmmmmmm.

lunes, 12 de septiembre de 2011

ENSALADA DE MANGO Y QUESO DE CABRA

Lunes... si os digo que he empezado la entrada hablando de economía os parecerá increíble pero es lo primero en lo que uno piensa cuando se levanta por la mañana, pone la radio y oye el desastre por el que estamos pasando. Lo que ocurre es que luego, me lo he pensado mejor y me he dicho que bastante tenemos con oir las noticias para ponernos tristes y lo he borrado, porque este blog no va de eso, este blog va de alegría y buenos platos... aunque, a veces, se me vaya la cabeza y termine hablando de otras cosas, pero eso nos pasa a todos ¿no?
La semana pasada estaba buscando recetas de ensalada en unas revistas que tengo por casa porque, como muchos sabéis, estoy medio a régimen. Digo "medio a régimen" porque lo único que hago es tomar fruta en el desayuno (sin mi pulguita que no sabéis cuánto la echo de menos) y tomar más ensaladas y esas cosas. Así que, debido a ello, estoy intentando hacer diferentes ensaladas para no cansarme y, el otro día, descubrí ésta (en un especial de cocina la Revista Lecturas que compré en el aeropuerto hace un montón de años) que está buenísima y, como ya queda poco para finalizar la temporada de mangos, he decidido ponerla para que, si encontráis mangos la hagáis antes de que ya no se vuelvan a ver hasta el próximo verano.



Ingrdientes:

- Una bolsa de brotes tiernos.
- Un mango maduro.
- Un trozo grande de queso de cabra de rulo.
- 100 gr de avellanas sin tostar.
- 100 gr de semillas de sésamo.
- 100 gr de pistachos sin cáscara.
- 8 cucharadas de aceite de oliva.
- 3 cucharadas de vinagre balsámico de módena.
- Una pizca de sal.

Se pican las avellanas y los pistachos por separado (yo lo hice pulsando el turbo de la thermomix dos veces). Se corta el queso de cabra en dados y se rebozan unos en el picado de pistachos, otros en el de avellanas y otros en el de sésamo, apretando bien para que quede bien pegado el "rebozado".
Se corta el mango bien finito o en daditos pequeños.
Ponemos una cama de brotes tiernos, se coloca encima los trozos de mango y el queso. Se espolvorea con un poco de avellana y pinstachos rallados. Emulsionamos el aceite con el vinagre balsámico y la sal y lo echamos por encima de la ensalada.






Por cierto, a mí me salieron los trocitos de queso demasiado grandes pero es que se me desmoronaba si los hacía pequeños.

lunes, 5 de septiembre de 2011

HIGOS CON NAPADO DE NARANJA Y CARAMELO


Y ahí va mi segunda entrada del día (ésta con receta incluída que la de la Tarta era sólo para mostrar "mi" creación).
Hace unos días, viendo uno de mis blogs favoritos (tengo muchos blogs favoritos, como todas, pero sin duda éste es uno de los principales) "Mi dulce tentación", del que muchas seréis seguidoras o habréis oído hablar porque es un referente en el mundo de los blogs de cocina ya que Silvia, su creadora, es una cocinera de primera, me enteré del concurso que estaba organizando el blog "Cocinando en un rincón del mundo" y me apeteció mucho la idea de participar, más que nada para hacer algo sano (porque últimamente sólo hago dulces y más dulces y eso no puede ser bueno y más intentando adelgazar un poco).
Hace tiempo que había leído una receta con higos en una revista (no recuerdo cual, así que pido disculpas), y se me quedó grabada, aunque eso es un decir porque sólo sé que llevaba higos y una salsa de limón, así que me puse a inventar y el resultado fue esta receta que tomamos ayer de postre y que está buenísima. Además, los higos son de la higuera que tiene mi suegra así que, recién cogidos del árbol.



INGREDIENTES:

- Higos (la cantidad que se quiera).
- Pasas (sin pepitas).
- Almendras.
- 100 gr de queso Philadelhia.
- 50 ml de nata.
- Zumo de una naranja.
- 75 ml de caramelo.
- 25 ml de agua.

Se pelan los higos y se ponen en el plato en el que los vamos a servir después. Le echamos por encima las pasas (la cantidad que queramos, pero no muchas).
Se ponen en un cazo al fuego, el queso, la nata y el zumo de naranja. Cuando esté todo integrado lo retiramos del fuego y lo reservamos.
En el mismo cazo ponemos el caramelo, el agua y las almendras y damos vueltas para que el caramelo no se pegue durante 4 o 5 minutos.
Echamos la salsa de naranja por encima de los higos y terminanos con un poco de la salsa de almendras y caramelo.




Así que, con esta receta participo en el I Concurso de Recetas de "Cocinando por el Mundo"



TARTA FONDANT

Hoy voy a hacer una doble entrada, primero os dejo ésta y ¿por qué empiezo por ésta entrada? Porque estoy muy contenta y muy orgullosa de, por fin, haber hecho algo medianamente presentable con fondant. Pero no os creáis que el mérito es mío, sino que es de Berna la "profe" que nos dio un curso a mí y a otras tres aficionadas el sábado en Santa Cruz de Tenerife.
Cualquier persona a la que nos guste la cocina y, en particular la repostería, hemos podido ver como, en los últimos años, proliferan las decoraciones hechas con fondant en todo tipo de tartas, cupcakes o galletas. Yo me puse hace un año con ello, pero me salió un "churro" de tarta que prefiero no enseñar (a pesar de que tengo fotos del "churro") porque me pasó de todo, aunque pensándolo mejor, alguna vez lo pondré para que vea todo el mundo que, muchísimas veces, las cosas no salen como uno quiere y ese día os echareis unas risas, ya vereis. Pues bien, llevaba bastante tiempo buscando un curso de fondant en Tenerife y, a pesar de haber encontrado alguno (con mucha dificultad, porque aquí casi no se dan cursos) o no me convenía el horario o los veía excesivamente caros... hasta que buscando, buscando, encontré la página de Berna en la que informaba de los cursos que iba a dar en Tenerife, así que al ver sus creaciones (sencillas, pero bonitas, bonitas, sin nada de estridencias que a mí, personalmente, no me gustan nada), me apunté.
Y, chicas, el resultado ha sido éste:






Sé que aún me falta mucho por aprender del manejo del fondant (muchísimo, más bien), pero el resultado no está tan mal ¿verdad? Además, sólo por pasar un rato divertido como el que pasamos el sábado merece la pena y es que, además de tener tartas fantásticas y ser muy buena "profe" Berna, es una persona divertida y muy simpática así que el curso se te pasa volando... tanto, que ya estoy deseando que llegue noviembre ya que nos comentó que está pensando en realizar un nuevo curso, más o menos en esas fechas, para preparar algo para las fiestas navideñas. Así que, si me lee alguien de Tenerife (que así me consta), no lo dudeís y apuntaros que merece la pena y, a las que sois de Madrid o alrededores no dudéis en hacer algo con ella porque teneis la suerte de tenerla por allí casi todo el año.




Gracias Berna y a tod@s, perdón por la calidad de las fotos, pero mi cámara no da para más.

jueves, 1 de septiembre de 2011

CUPCAKES DE PLÁTANO Y TOFFEE

La entrada de hoy es muy especial porque hasta ahora nunca os he hablado de mi familia, pero hoy sí lo quiero que hacer, por una parte porque me apetece hablaros de ellos y, por otra porque así lo requiere la receta que os voy a dejar.
Hasta ahora os he hablado de mi padre y de mi madre (todavía me falta hablaros de mis hermanos, pero eso lo dejo para otro momento porque somos cinco y da para escribir un libro), pero aún no os he hablado de "mi familia", la que yo y mi marido hemos formado.
De mi marido, que es la persona que me ha animado a hacer el blog (y la que me anima y apoya en todas las cosas), el que lo ha diseñado... y fundamentalmente, el que se come todo lo que hago con una cara de satisfacción que ni os cuento, os hablaré tambíén en otras entradas. Hoy os voy hablar de mis hijas y sobre todo de Ana, "la pequeña" porque en su honor he hecho estos cupcakes.
Tenemos dos hijas. Eva es "la mayor" y entre comillo "la mayor" porque tiene 21 meses nada más, está en toda la edad de hacer gracias y lo mejor es que come de todo... así que, cuando ayer hice estos cupcakes por poco me quedo sin ellos porque probó el toffee y quería más... así que, como ya llega estirando al brazo a la encimera agarró un par de ellos y le pegó un lametón a uno (así que a mí me da que, después de mi marido, Eva va a ser la segunda fan de mis comidas).
Ana es la pequeñita, aún no tiene los cinco meses y come como un pajarito (mi madre dice que como yo), pero se pasa el día durmiendo y riendo, se ríe con cualquier cosa, con sólo mirarla... En fin, que me estoy yendo por las ramas, ya sabéis como es la legislación en España que sólo tenemos 16 semanas de baja de maternidad (yo he disfrutado de 20 por el permiso de lactancia)... así que hace una semana  me tuve que incorporar a mi trabajo e igual que celebré el nacimiento de Eva con mis compañeros tenía que celebrar el de Ana y lo he hecho trayendo estos cupcakes.
Son unos cupcakes un poco raros para celebrar un nacimiento, pero no me apetecía hacer los típicos de fondant o glaseado con motivos de bebés porque ese tipo están bien para bautizos o las fiestas "baby shower" que ya se están poniendo de moda aquí también y, como no se trataba ni de lo uno ni de lo otro, y me acabo de comprar el libro "Deliciosos pasteles: El mundo de los cupcakes" de María Gómez Martín, que tiene recetas facilísimas y riquísimas, miré qué podía hacer y no hay ingrediente más autóctono viviendo donde vivo que un plátano... así que ahí va la receta (yo la he adaptado a la TMX)



INGREDIENTES:

Para el cake:
125 gr mantequilla a temperatura ambiente.
100 gr de azúcar moreno.
2 huevos.
220 gr de harina de repostería.
1 plátano grande y muy maduro.

Se ponen las mariposas y en las cuchillas y echamos la mantequilla y el azúcar, lo ponemos a velocidad 3 y 1/2 sin tiempo, hasta que la mezcla quede suave.
Se añaden los dos huevos y seguimos batiendo a velocidad 3 y 1/2 durante 2 minutos.
Quitamos las mariposas y añadimos la harina (tamizada) y mezclamos unos segundos en velocidad 5 (hasta que se haya incorporado toda la harina).
Añadimos el plátano muy machado y mezclamos 4 o 5 segundos en velocidad 4.
Ponemos los capacillos en los moldes de cupcakes, los llenamos de la mezcla anterior hasta la mitad y los metemos en el horno durante 15 minutos a 190º (previamente precalentado)

Para la crema de toffee:
90 gr de azúcar moreno.
100 gr de
75 gr de mantequilla.

Echamos todos los ingredientes en el vaso y programamos 10 minutos, 100º y velocidad 3.


Espero que si algún día los hacéis os acordeís de mi niña.